Mi mente después de mucho tiempo entra en un viaje muy lejano y casi estoy en otra dimensión mirando a lo lejos mis horrores y dulzuras.
Lo de ayer ya no me quita el sueño, está tapado bajo varias capas que llaman más mi atención hoy.
No sé qué me atormetará mañana cuando salde las deudas de hoy, ni sé tampoco sé si vendrá un sol.
En realidad creo que es verdad cuando dicen "todo es una ilusión" como si fuéramos nuestros propios magos que alteramos nuestra realidad según como nos caiga en el momento.
Siempre queremos alterar nuestra realidad, nos creemos tan libres, tan solos, tan desconectados, pero nos engañamos todo el tiempo. Nada de lo que hagamos no va a influir en algo o alguien, o viceversa, nadie se salva en este mundo, no somos especiales, no hemos inventado nada nuevo, no tenemos el control de nada, nada nos pertenece, todo lo heredamos.
Por eso sé que lo escrito anteriormente ya tampoco me pertenece, me fuí entregando a la caravana de situaciones y seres que influyen mi sentir de hoy.